Para cuidar nuestros dientes debemos consumir frutas, verduras y beber una cantidad suficiente de líquidos. Pero además reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares.

Los azúcares y carbohidratos se transforman en ácidos debido a las bacterias presentes en nuestra boca, posteriormente forman la placa dental y desmineralizan el esmalte.

Entonces, ¿qué alimentos protegen nuestros dientes? Deben ser alimentos ricos en vitaminas D, C, K y el complejo B, y los minerales calcio, magnesio y flúor. Conoce más a continuación:

VERDURAS Y HORTALIZAS

La mayoría de vegetales frescos son fuente de vitaminas y antioxidantes, además tienen mucha fibra, por lo cual, favorecen la producción de saliva y fortalecen las encías.

Zanahoria, apio, espinacas, coles, lechugas son ricas en vitamina K y en las vitaminas del grupo B (excepto la B12). Según algunos estudios, esta vitamina está implicada en la formación ósea, la mineralización de los dientes y la prevención de la gingivitis.

FRUTAS

Para el “efecto barrido” sobre la placa bacteriana,  la manzana y la pera son eficaces.Además son ricas en polifenoles, antioxidantes y antiinflamatorias, y tienen propiedades antibacterianas.

También te recomendamos consumir: Arándanos, frambuesas, granada, uvas ricas en polifenoles. Y cítricos por ser ricos en vitamina C, esencial para la formación de colágeno (algunos estudios sugieren que mejora los mecanismos de defensa de la cavidad bucal) y contienen betacarotenos (provitamina A), que ayuda a mantener sanos los tejidos que forman la dentadura y la mucosa bucal.

QUESO, LECHE Y YOGUR

Son fuente de calcio, fosfato y vitamina D, nutrientes indispensables para la salud de los dientes. El queso tiene un efecto protector dental porque aumenta la producción de saliva;  disminuyendo la acidez de la boca y favoreciendo la remineralización del esmalte dental.

EL AGUA

Beber agua sin gas ni azúcares en la cantidad suficiente (entre 1,5 y 2 litros diarios) es básico para mantener una buena hidratación. Y esto influye en la salud dental, ya que si el cuerpo no está  hidratado, existirá menos producción de saliva.
Una  persona con boca seca tiene mayor riesgo de presentar caries, enfermedades de las encías o infecciones orales.

TÉ VERDE

El té verde hidrata y es rico en polifenoles (especialmente catequinas) de acción antioxidante, antiinflamatoria y antibacteriana.

También aporta flúor, un mineral que refuerza la estructura del esmalte, por lo que ayuda a prevenir las caries. Solo presenta un inconveniente: por los taninos que contiene, si se toma en exceso o la higiene bucal es inadecuada, puede oscurecer o manchar el esmalte.

Por último recuerda que, para mantener una boca sana no solo influye lo que se come, sino que también cuándo y cómo se come.

Evita el picoteo entre comidas. Los alimentos que se toman dentro de una comida completa resultan menos perjudiciales que los que se comen aisladamente, porque durante su ingestión se produce mucha más saliva y esto ayuda a eliminar los restos alimenticios de la boca y a neutralizar la acidez.

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