El sangrado de encías suele ser una alteración bucal a la que no damos importancia, pero la relación entre dientes y corazón es más estrecha de lo que imaginas.

Muchas personas creen que es normal ver un poco de sangre al cepillarse los dientes, pero eso no es cierto. Que la encía sangre es señal de que algo no va bien, y mantener una buena salud bucal es muy importante ya que, aunque parezca extraño, las inflamaciones en esta zona pueden generar problemas graves en otras partes del cuerpo más lejanas, como el corazón.

LA RELACIÓN ENTRE LAS ENCÍAS Y TU CORAZÓN

Los problemas inflamatorios de encías, en concreto cuando hay enfermedad periodontal o piorrea, pueden afectar directamente a la salud del corazón,tal como explica el Dr. Blas Noguerol de la Sociedad Española de Periodoncia-Sociedad Española del Corazón. Se trata de un enfermedad infecciosa producida por unas bacterias agresivas que a través de la «herida» que causan en la encía pueden pasar directamente al torrente sanguíneo. Lo que suele ocurrir es que aumentan las cantidades en sangre de los llamados «mediadores inflamatorios», unas sustancias que podrían llegar a provocar un infarto o ictus.

A continuación te mostramos las claves para prevenir las enfermedades asociadas al sangrado, la acumulación de sarro y la gingivitis:

SANGRADO DE ENCÍAS: ¿POR QUÉ PREOCUPARNOS?

La aparición de sangre en la encía, ya sea de forma espontánea, al morder algún alimento, o al cepillarte los dientes, es un síntoma de que esta zona del cuerpo ha quedado desprotegida y se inflama con facilidad. Además, si la encía enferma también peligra el resto de la boca, ya que este es el tejido encargado de mantener los dientes en su sitio.

La causa más común de sangrado de encías es la acumulación de placa y sarro en la unión entre este tejido y los dientes, aunque también influyen otros factores, como por ejemplo:

  • Cepillarse los dientes con mucha fuerza o hacer mal uso del hilo dental.
  • La falta de vitamina K.
  • Alteraciones hormonales (por ejemplo, durante el embarazo y la menopausia).
  • La toma de algunos fármacos (por ejemplo, anticoagulantes).

El sangrado no tiene por qué ser abundante ni ir acompañado de otros síntomas. Si el sangrado es persistente es una señal de alerta

Si además de sangre hay inflamación de la encía y dolor, la visita al odontólogo es obligada y debe hacerse cuanto antes.

¿CÓMO ME PUEDE AFECTAR?

La causa más común del sangrado de encías es la falta de una higiene adecuada. Si no se pone remedio a esta situación, las bacterias anidan e infectan la zona, primero localmente con la aparición de gingivitis (inflamación de las encías), y luego en zonas más profundas, pudiendo llegar a dañar incluso el hueso.

En casos avanzados, la infección alcanza la sangre, diseminándose por todo el cuerpo y provocando una infección generalizada, lo que podría ser un grave problema de salud.

¿QUÉ DEBO HACER?

La visita al odontólogo es obligatoria, pues es él quien va a diagnosticar y tratar la enfermedad. Sin embargo, para no llegar a esta situación, lo que hay que hacer es prevenirla mediante una higiene dental diaria adecuada. Estos son algunos consejos a seguir:

1. Cepíllate los dientes después de cada comida

El cepillado no debe hacerse bruscamente para no dañar la encía, y se aconseja utilizar un cepillo de cerdas o filamentos suaves y finos realizando movimientos circulares alrededor de cada pieza e insistiendo en la unión diente-encía.

2. Utiliza hilo dental y cepillos interdentales

Esto permitirá acabar con los posibles restos de comida que quedan entre las piezas dentales y evitar la placa.

3. Usa un colutorio antiséptico 1 o 2 veces al día

4. Realiza una limpieza dental dos veces al año

Esto es muy importante, ya que permite eliminar la acumulación de sarro.

5. Acude con frecuencia al odontólogo

Algo que hay que hacer aún sin tener síntomas. Lo aconsejable es ir 1 o 2 veces al año a revisión.

6. Mastica alimentos crudos, como frutas y verduras

Este simple ejercicio estimula las encías y los dientes, manteniéndolos sanos y fuertes. Las vitaminas A y C ayudan a evitar el sangrado..

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